Escribo lo que quieres decir, como lo dirías tú.
Llevo desde 1989 escribiendo textos que firman otros. Empecé en una agencia de marketing directo redactando cartas firmadas por presidentes y directores de marketing, y no he dejado de prestar la pluma desde entonces: discursos, artículos, presentaciones, libros corporativos y, ahora mismo, unas memorias.
Qué escribo · Cómo trabajo · Por qué yo · Confidencialidad · Preguntas
Qué escribo
- Discursos. Para juntas, congresos, entregas de premios y aniversarios. Textos pensados para decirse en voz alta, con la respiración de quien los pronuncia.
- Artículos firmados. Tribunas y columnas para directivos que tienen algo que decir y poco tiempo para pelearse con la página en blanco.
- Cartas. El género con el que aprendí el oficio: comunicaciones a clientes, accionistas o equipos en las que la firma pesa tanto como el contenido.
- Presentaciones. El guion de lo que se cuenta y el texto de lo que se proyecta, para que no compitan entre sí.
- Libros corporativos. Historias de empresa, aniversarios, manuales de cultura o el libro que un directivo quiere dejar escrito.
- Memorias. Una vida contada en primera persona por quien la ha vivido. Tengo unas entre manos ahora mismo.
Cómo trabajo
- Escuchar. Empezamos con una o varias conversaciones, grabadas si hace falta. Ahí aparecen las ideas y, sobre todo, la manera de contarlas: las palabras que usas, las que no usarías nunca, tu ritmo.
- Ordenar. Propongo una estructura (un índice, un guion o un esquema de argumentos) y la cerramos juntos antes de escribir una sola línea.
- Escribir. Redacto con tu voz, no con la mía. Si el texto se va a decir en voz alta, lo escribo leyéndolo en voz alta.
- Revisar. Corregimos juntos hasta que lo leas y no notes que lo he escrito yo.
Por qué yo
Escribir para que otro parezca natural es el oficio oculto que comparten el guionista, el letrista y el redactor publicitario. Llevo más de treinta años practicándolo para marcas e instituciones desde Herederos de Rowan, y he aprendido a desaparecer detrás del texto.
También firmo mis propios libros, el último la novela Las dueñas de Zamora. Sé lo que cuesta sostener una voz durante doscientas páginas, y eso se nota cuando la voz que hay que sostener es la tuya.
Sobre la contradicción de un escritor fantasma con nombre y apellidos escribí «La paradoja del ghostwriter».
Confidencialidad
No vas a encontrar aquí una lista de clientes. Es parte del trato: el texto es tuyo y el mérito también. Si el encargo lo requiere, firmamos un acuerdo de confidencialidad antes de empezar.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se tarda?
Depende del encargo. Un artículo o un discurso, días; un libro, meses. Fijamos el calendario antes de empezar.
¿Cómo consigues que suene a mí?
Escuchando mucho antes de escribir. Además de nuestras conversaciones, me ayuda leer lo que ya has escrito: correos, presentaciones, entrevistas. Ahí está tu voz, aunque no la hayas buscado.
¿Quién figura como autor?
Tú. Mi nombre no aparece en ningún sitio salvo que acordemos lo contrario.
¿Cuánto cuesta?
Depende de la extensión, el plazo y la documentación que haya que manejar. Después de la primera conversación te paso un presupuesto cerrado.
Cuéntame qué quieres decir
Escríbeme a hola@oscarbilbao.com con una idea aproximada del encargo y lo hablamos.
